Construida entre los años 1991 y 1992 para sustituir al puente viejo, cuyos cimientos quedaron maltrechos como consecuencia de la riada de agosto de 1983. Su diseño, consistente en una estructura metálica de dos arcos inclinados que se juntan en su parte superior y que sustentan la zona de tránsito por medio de una serie de tirantes de acero, recuerda otras obras públicas posteriores de similar planteamiento, como la pasarela Zubizuri en Bilbao o el puente de Itsas Aurre en Ondarroa, ambos de Santiago Calatrava.