Con la ría como elemento central y la playa como atractivo turístico, Plentzia es una agradable y acogedora localidad costera situada a unos 25 kilómetros de Bilbao, en una hermosa bahía que se asoma al mar y que comparte con la vecina Gorliz.

Fundada en el año 1299, esta villa aún conserva parte de su legado histórico. Su pintoresco casco histórico, de origen medieval, combina de manera brillante la arquitectura popular marinera con construcciones más cultas y de tipo palaciego. Merece la pena perderse por sus estrechas calles y contemplar auténticas joyas como la iglesia de Santa María Magdalena, que destaca por su hermosa torre del siglo XVI, o el antiguo ayuntamiento construido en sillería y que alberga el Museo de Plazentia Butrón, donde se muestran elementos de la historia de esta localidad costera.

Antiguamente, como otras tantas villas, Plentzia también estuvo rodeada por una muralla. Hoy por hoy, el único resto que se conserva de aquella estructura defensiva es el Arco de Santiago. La Torre Barri, casa torre del linaje de Butrón, es otro edificio de interés, que se caracteriza por el escudo labrado en piedra de su fachada.

Ría y playa

Tras recorrer algunos de estos puntos de interés, un ameno paseo a orillas de la ría, salpicada de pequeñas embarcaciones, nos llevará hasta la tranquila playa de Plentzia, uno de los principales atractivos de la villa. Este extenso arenal de aguas tranquilas, muy frecuentado por los bañistas en verano, cuenta con unas características excepcionales para practicar diversos deportes acuáticos como el piragüismo, el buceo o el windsurf. A través de su paseo marítimo es posible llegar hasta la vecina Gorliz.

Para los más animados, Plentzia también ofrece un amplio calendario festivo, aunque las principales fiestas se celebran a principios de septiembre, en honor a San Antolín, e incluyen un variado programa repleto de eventos para todos los gustos y públicos.